Un total de 58 manuscritos en lenguas indígenas, resguardados por la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH), forma parte del patrimonio documental propuesto para su inscripción en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO.
Se tratan de libros de tributos, anales, crónicas, vocabularios, gramáticas, arte de la lengua, sermonarios, confesionarios, textos bíblicos, poesía y representaciones creados entre los siglos XVI y XIX, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Además estos manuscritos, junto con 35 documentos de la misma naturaleza resguardados por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey y la Universidad Iberoamericana, conforman el patrimonio postulado a la lista de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Los historiadores Juan Carlos Franco y María de Lourdes González Cabrera son los responsables de la redacción del formulario para la inscripción de los manuscritos en lenguas indígenas.
La mayoría de los manuscritos proceden de la Biblioteca del Antiguo Museo Nacional, sin embargo, emanan directamente de las instituciones religiosas que catequizaron a lo largo y ancho del territorio novohispano.
Fueron escritos en chiapaneco, chinanteca, chontal, cakchiquel (de Guatemala), matlaltzinca, mazateca, mixteco, maya, mayo, mazahua, mixe, mixteco, náhuatl, otomí, purépecha, trique, zapoteco y zoque, lo que llevó a los frailes, principalmente franciscanos y jesuitas, al conocimiento profundo de las mismas para realizar las respectivas adaptaciones fonéticas.
Entre los más antiguos se encuentra un sermonario del siglo XVI, en lengua náhuatl, proveniente de la Biblioteca Indiana de Lorenzo Boturini.
También se cuenta con un catecismo de fines del siglo XVI o inicios del XVII, en lengua chiapaneca (ya extinta), que en sus páginas intercala la escritura con dibujos. Se trata de una reminiscencia de los catecismos Testerianos elaborados inmediatos a la Conquista, a base de pictografías.
Se cuenta con un libro de tributos del Marquesado del Valle -que incluía amplios terrenos en Oaxaca y en el Estado de México, concedidos por el rey Carlos V a Hernán Cortés-, escrito en náhuatl a fines del siglo XVI.
Versos, poemas e historias también cobraron vida a través de las lenguas indígenas, como fue el caso del título "Nican Mopohua", historia de las apariciones de la Virgen María Guadalupe.
Actualmente, los manuscritos de la BNAH están siendo digitalizados, no sólo por cumplir con las normas de la UNESCO para aquel patrimonio susceptible de inscribirse en el Registro Memoria del Mundo, sino para su preservación.
Por ello, los materiales del Archivo Histórico, incluidos los manuscritos e impresos en lenguas indígenas, han sido estabilizados y puestos en cajas archivadoras.